Las ventajas del contrato indefinido

¿Has firmado un contrato indefinido? Te explicamos cuáles son las ventajas de este tipo de contrato, ¡no pierdas detalle!
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Un contrato indefinido no es exactamente lo mismo que un contrato fijo, ya que no supone una garantía de que el trabajador vaya a prestar sus servicios a la empresa mientras que esta exista. No obstante, este tipo de contrato sí aporta más seguridad al trabajador que uno temporal. A continuación te explicaremos cuáles son las ventajas del contrato indefinido. 

1. ¿Cuáles son las ventajas de un contrato indefinido frente a uno temporal?

A la hora de la verdad, las diferencias entre un contrato indefinido y uno temporal no son tan grandes. Básicamente, la diferencia radica en la indemnización que se recibirá al finalizar el contrato.

Respecto a lo demás, los derechos que se derivan de ambos tipos de contratos son los mismos. No existe diferencia alguna respecto al salario, a las cotizaciones, las vacaciones ni a los demás aspectos.

De forma general, la diferencia entre ambos tipos de contratos está en la forma en que el trabajador puede ser despedido.

Normalmente, cuando un trabajador indefinido es despedido, es a través de uno de estos dos tipos de despido:

  • Despido objetivo. En este caso le corresponde una indemnización de 20 días por cada año trabajado.
  • Despido disciplinario. Cuando el despido es de este tipo, al trabajador no le corresponde indemnización alguna.

Además de lo anterior, la empresa puede forzar al trabajador a que pida voluntariamente la extinción de su contrato de trabajo, imponiéndole unas nuevas condiciones que no le resulten favorables. Es decir, para prescindir de un trabajador indefinido, la empresa lo tiene un poco más complicado.

En cambio, cuando se trata de un trabajador temporal, la empresa puede prescindir de él con mayor facilidad. En este caso tan solo tiene que esperar a que el contrato finalice:

  • Si se trata de un eventual, cuando termine el trabajo para el que se le contrató.
  • En caso de que el contrato sera por obra o servicio, cuando finalice dicho servicio.
  • Y si el contrato es como interino, cuando el trabajador sustituido vuelva a su puesto de trabajo.

En todos estos casos, salvo cuando se trate de un contrato como interino, la indemnización será de entre 8 y 12 días por año, en función de cuándo se haya firmado el contrato.

 2. ¿Qué supone para el trabajador que el contrato sea indefinido?

A día de hoy, tener un contrato de trabajo indefinido no significa estar fijo. Tan solo quiere decir que el trabajador no sabe en qué momento será despedido. Es decir, este no tiene garantía alguna de que permanecerá en la empresa durante el tiempo que esta se mantenga.

En contra de lo que muchas personas piensan, tener un contrato indefinido no significa estar fijo en una empresa.

Pero al ser un contrato que no tiene fecha de finalización, si la empresa quiere prescindir de un trabajador indefinido, tiene que despedirlo, tal como apuntábamos antes. No obstante, también hay que tener en cuenta que los requisitos para hacer un despido objetivo se han flexibilizado de forma notable.

Por otro lado, cuando el despido es declarado improcedente en un Juzgado, es la empresa la que tiene que decidir entre readmitir al trabajador o indemnizarlo. En este último caso, dicha indemnización sería de 33 días por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades.

Pues bien, aunque el trabajador tenga un contrato indefinido, si la empresa está dispuesta a pagar la indemnización correspondiente, puede decidir despedir al trabajador en cualquier momento. Y ello aunque no haya causa alguna que justifique dicho despido.

3. ¿Se puede solicitar que el contrato temporal se convierta en indefinido?

Son muchos los contratos temporales que se hacen de forma fraudulenta, y que deberían ser indefinidos.

  • Cuando se trata de un contrato por obra o servicio, en caso de que dicho servicio no se especifique, o se hagan más trabajos después, el trabajador tiene que pasar a ser indefinido. Resulta irrelevante en este sentido que en el contrato siga apareciendo el concepto anterior.
  • En el caso de que sea un trabajo eventual, si no se identifica completamente el motivo concreto de dicho contrato, el trabajador tiene que pasar a ser indefinido también, aunque en dicho contrato no lo ponga.
  • Si se trata de un trabajador interino, en el contrato tiene que poner con exactitud a quién sustituye, ya que en caso contrario el trabajador tiene que ser indefinido. Ocurriría lo mismo en el caso de que el trabajador sustituido se reincorporara a la empresa, y el interino siguiera trabajando para la misma.

En estos casos, el trabajador puede hacer lo siguiente:

  • Pedirle a la empresa que convierta el contrato en indefinido. En caso de que no lo haga, se puede interponer una papeleta de conciliación. Si no se consigue de esta manera, se puede poner una demanda en el Juzgado.
  • Aunque resulte un poco más rebuscado, el trabajador puede esperar a que la empresa lo despida, alegando que se trata de un contrato temporal y que ha llegado a su fin. Llegado ese momento, el trabajador puede recurrir el despido, alegando por su parte que dicho contrato tendría que considerarse indefinido y por lo tanto dicho despido es improcedente.

Más información

Guía Laboral – Los contratos de trabajo: modalidades e incentivos

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